Como todos habéis sido informados, este es el acto más importante que organiza la Asociación para reconocer a exjugadores o personas que hayan contribuido al VCF.
En algunas ocasiones, se ha hecho una excepción y se ha entregado este reconocimiento a personas que ocupaban cargos importantes en activo. Así ocurrió con el entrenador Marcelino, campeón de la Copa del Rey en la temporada 2018-2019, con un doble mérito: conseguirlo en el año del centenario del club y, además, clasificarse para la Champions League.
También fue un éxito la gestión de Mateu Alemany como director general del VCF, durante cuya etapa el equipo ganó la Copa del Rey y se clasificó para la Champions.
Ahora se la entregamos a José Luis Gayà, el lunes 5 de octubre, un jugador en activo que suma 413 partidos disputados con el VCF. Este reconocimiento será, casi con toda seguridad, único, ya que será difícil que otro jugador en activo alcance una cifra de partidos como la de Gayà y reciba la réplica de la bandera de 1924.
En breve superará a Cañizares, con 416 partidos; a Mestre, con 424, y a Angulo, con 434. Después tendrá más lejos a Albelda, con 485 partidos, una cifra más complicada de alcanzar. También podría acercarse a Ricardo Arias, con 531 partidos, y a Fernando Gómez Colomer, con 553. Hoy Gayà suma 413 partidos.
José Luis Gayà entró en el club con tan solo 11 años y sigue aquí. Es el valencianismo sin trampa. Rechazó ofertas de dos equipos que juegan la Champions y que le pagaban mucho más que el VCF. Los valencianistas tuvimos la satisfacción de comprobar que, para Gayà, el club era mucho más importante que los millones que le ofrecían de más esos equipos.
Aquí está la diferencia. Otros jugadores formados en la cantera se besaban el escudo, pero, a la primera oportunidad, se marcharon. Les importaron mucho más los euros. Uno se fue al Manchester City, después pasó al FC Barcelona y hoy está en el PSG.
Otro jugador, que en sus declaraciones decía ser del VCF y se besaba el escudo, se marchó al PSG y hoy juega en la Real Sociedad. Además, cogió el balón y lanzó el penalti que nos hizo perder. Este es el valencianismo que demostraron estos jugadores. Otro jugador criado en la escuela del VCF, a la primera oportunidad, se marchó al Arsenal.
Esta es la diferencia: Gayà sigue en el VCF.
También tenemos que saber que un jugador pasa por momentos mejores y peores. Es entonces cuando el valencianista tiene que valorar lo que ese jugador ha aportado al club.
Agradecemos a los socios que estuvieron presentes su asistencia. La verdad es que pudieron hacerse fotografías con Gayà, que estuvo muy a gusto durante el acto.
Al terminar, se ofreció un tentempié espectacular.
¡Vixca l’Associació d’Accionistes del VCF, S. A. D.!